Murchante

La bodega de Juan Simón es un ejemplo de cómo con esfuerzo y sin abusar de tecnología se pueden hacer bien las cosas. Es un espacio artesano y natural donde la hospitalidad no tiene límite. La Calandria por ahora no tiene bodega propia, prefiere un equipaje ligero. Lo que tiene son compañeros de aventura que le hacen un hueco donde anidar. Mientras dura la aventura hay intercambio y mientras hay intercambio el beneficio es mutuo.

 

 

Juan Simón frente sus viñas ecológicas en Murchante